Tus zanahorias se rajaron bajo tierra. Fue la lluvia de otoño.
Saliste a sacar unas zanahorias para la cena y la primera vino con una grieta a lo largo, de arriba casi hasta la punta, como si alguien le hubiera pasado un cuchillo. Luego la segunda, igual. Desde arriba se veían perfectas. Hojas plumosas, buenos hombros asomando por la tierra. Y debajo, la mitad están abiertas.
Se pueden comer. Una zanahoria rajada es una zanahoria que creció más rápido de lo que su piel aguantaba, y no le pasa nada más aparte de la grieta. Y si has tenido una temporada seca seguida de una semana de lluvias de otoño, casi seguro que fue esa lluvia.
Por qué se rajan las zanahorias
Una zanahoria es casi toda agua. Durante una racha seca, la raíz frena y sus capas exteriores se endurecen. Luego llega la lluvia, la tierra pasa de seca a empapada en un día o dos y la raíz absorbe agua muy deprisa. El interior se hincha más rápido de lo que el exterior puede estirarse, y la piel cede a lo largo.
Le pasa sobre todo a las zanahorias que ya tienen su tamaño final, y por eso aparece ahora. Las raíces que llevan unas semanas maduras en la tierra, esperando a que las saques, son las que más se rajan cuando el tiempo se pone húmedo. Además, hay variedades más propensas que otras. Un octubre lluvioso perdí casi una fila entera de una variedad que nunca me había dado problemas en primavera, y todavía no sé bien si fue la variedad o solo la lluvia de ese año.
¿Es una grieta, una horquilla o algo que se la está comiendo?
Quien empieza suele meter todas las zanahorias feas en el mismo saco, y tienen causas distintas. Pon las malas en el camino y míralas con luz de día.
Una raja es una sola grieta limpia a lo largo, normalmente profunda, a veces muy abierta. Si se produjo hace pocos días, el interior está brillante y húmedo. Si fue hace semanas, los bordes se habrán secado y cicatrizado con una piel más áspera y oscura. En cualquier caso, no hay agujeros ni galerías. El resto de la zanahoria está firme.
Una horquilla es una zanahoria con dos patas o más, o una que se dobla de golpe a media raíz. Eso no es la lluvia. Pasó hace meses, cuando la punta de la raíz joven chocó con algo: una piedra, un terrón duro, una capa compactada o, a veces, una zona de estiércol fresco. Las zanahorias con horquilla saben igual que las rectas; solo cuesta más pelarlas. El arreglo está en la tierra de la próxima primavera, y la guía para cultivar zanahorias lo explica.
Las galerías son otra historia. Canales finos, sinuosos y de color óxido justo bajo la piel, a menudo más abundantes en la mitad inferior de la raíz, son cosa de la mosca de la zanahoria. Si partes una zanahoria dañada puede que encuentres dentro una larva pequeña, blanca crema. Eso es un problema de insectos, y es lo único de esta lista contra lo que merece la pena hacer algo.
Agujeros pequeños y redondos, rectos y estrechos, como hechos con una brocheta fina, suelen ser del gusano de alambre. Son las larvas de un escarabajo, brillantes, rígidas y de color naranja tostado, y abundan en bancales que hace poco eran césped. Los huecos poco profundos, como excavados con una cuchara, cerca de la parte de arriba de la raíz, suelen ser de babosas.
Qué hacer hoy
Saca unas cuantas más de distintas partes de la fila, para saber a qué te enfrentas, en vez de juzgar todo el bancal por las dos primeras.
Si están rajadas, llévate las rajadas a casa y cómelas primero. Corta cualquier parte de la grieta que se haya ablandado u oscurecido y usa el resto como siempre. Crudas, asadas, en sopa: nadie en la mesa lo notará. Lo que no hacen las zanahorias rajadas es aguantar guardadas. La grieta deja entrar la podredumbre, así que no las metas en la caja de almacenaje con las buenas. Son las zanahorias de esta semana.
Para el resto de la fila, mira el pronóstico. Si viene más lluvia fuerte y las zanahorias ya tienen buen tamaño, yo las sacaría ahora y las guardaría en un sitio fresco antes que dejarlas hincharse y rajarse. Si prefieres dejarlas en la tierra (en muchos sitios aguantan bien ahí), una buena capa de paja u hojas trituradas sobre la fila ayuda a que la humedad del suelo sea más pareja y a que la tierra no se congele del todo más adelante. Hay más sobre eso en el artículo sobre cómo proteger el huerto de una helada fuerte.
Si encontraste galerías de mosca de la zanahoria, el consejo cambia. Saca toda la fila ya, no la dejes para el invierno. Las larvas siguen comiendo en las raíces que se quedan en la tierra, y el daño empeora cuanto más tiempo pasan ahí. Corta las partes con galerías y el resto de la zanahoria se puede comer sin problema, pero estas tampoco se conservan bien, así que cómelas en las próximas semanas. Mete los restos en una bolsa en lugar de echarlos al compost junto al bancal de zanahorias. Si lo que sacaste tenía galerías y no sabes qué insecto las hizo, las guías de plagas de Garden Planner Pro tienen consejos de tratamiento y te ayudan a ponerle nombre.
Las zanahorias con agujeros de gusano de alambre se pueden comer quitando los agujeros. Suele ser peor el primer año o los dos primeros después de convertir el césped en bancal, y va a menos a medida que la tierra se trabaja.
Las zanahorias del año que viene
Para las grietas, la cura es una humedad constante. Las zanahorias que reciben agua de forma regular toda la temporada no pasan por ese vaivén de seco a encharcado, y una capa de acolchado entre las filas cuando las plántulas ya han salido ayuda muchísimo. No puedes impedir que llueva en octubre, pero si la tierra nunca llegó a estar seca del todo, la lluvia hace mucho menos daño. Saca las zanahorias cuando alcancen buen tamaño en vez de usar la fila entera como despensa, al menos en un otoño lluvioso.
Para la mosca de la zanahoria, la respuesta fiable es una barrera física: malla antiinsectos fina o manta térmica sobre la fila desde el día de la siembra, con los bordes bien cerrados, para que las moscas adultas no puedan poner huevos al pie de las plantas.
Y si es tu primer año con zanahorias y la mitad de la fila salió rajada, esa es una cosecha normal de primer año. Las rajadas quedan igual de buenas asadas que las rectas.