Cómo Cultivar Col Rizada Que Aguante Todo el Invierno
La col rizada es el cultivo que mantiene vivo un huerto durante los meses en que no pasa nada más. Sembrada a principios de verano, aguanta el otoño, el invierno y parte de la primavera, y con el frío mejora en vez de limitarse a soportarlo.
Las dos cosas que arruinan un bancal de col rizada se pueden evitar, y ninguna es el tiempo.
Tierra firme y plantación honda
La col rizada es una brasicácea, y las brasicáceas quieren terreno firme. Crecen altas y pesadas y cogen mucho viento, y una planta en tierra suelta y esponjosa se balancea con cada temporal hasta que el tallo queda flojo dentro de un hueco hecho por ella misma. Cuando eso pasa, la planta se atasca y ya no engorda bien.
Así que no plantes en tierra recién cavada y mullida. Deja asentarse el bancal unas semanas después de cavarlo, o písalo antes de plantar, cosa que suena mal después de años oyendo que no se debe compactar el suelo y que con esta familia es correcta de verdad. Luego planta hondo, hasta el primer par de hojas, y aprieta la tierra alrededor de cada planta con fuerza con los nudillos o el talón. Plantar hondo entierra más tallo y da a la planta mucho mejor anclaje.
La malla no es opcional
La mariposa de la col encontrará tu col rizada, y las orugas pueden dejar una planta sana en puros nervios en menos de una semana. Las palomas dejan esa misma planta en tallos a lo largo de un invierno, y hacen el mayor destrozo justo cuando queda menos que comer.
Una malla fina sobre arcos resuelve las dos cosas, y tiene que estar puesta antes de ver ningún problema, no después. La malla no debe tocar la hoja, porque la mariposa pone huevos a través de una red apoyada en el follaje sin ningún problema. Revisa el envés de las hojas cada semana durante el verano de todos modos, porque siempre se cuelan algunos huevos, y los grupitos de huevos amarillos son mucho más fáciles de tratar que las orugas en que se convierten. Aplastarlos a mano lleva un par de minutos.
Por qué la helada la mejora
Esta es la parte verdaderamente agradable de cultivar col rizada. Cuando la temperatura baja hacia el punto de congelación, la planta convierte parte de su almidón almacenado en azúcares, que actúan como anticongelante natural en el tejido de la hoja.
El efecto práctico es que la misma planta sabe claramente más dulce y menos áspera después de una helada que con tiempo suave de otoño. La col rizada cortada en septiembre puede resultar basta y algo amarga; esas mismas hojas en diciembre son más suaves y dulces. Así que si las primeras recolecciones te decepcionan, espera. Por eso también merece la pena dejarla en tierra todo el invierno en vez de cosecharla entera en otoño, y lo mismo vale para las coles de Bruselas y las chirivías por idéntico motivo.
Recoger de abajo, todo el invierno
La col rizada crece desde un cogollo central en lo alto del tallo, añadiendo hojas nuevas hacia arriba mientras las de abajo envejecen. Así que cosecha primero las hojas más bajas, cortándolas limpias junto al tallo, y deja intacto el cogollo y las hojas jóvenes de alrededor.
Hecho así, una sola planta sigue produciendo meses y va quedando con un tallo pelado y un penacho arriba, que es exactamente el aspecto que debe tener en febrero. Nunca dejes una planta desnuda, porque necesita una copa razonable para seguir creciendo.
En primavera la planta empezará a subir a flor. Ahí termina la cosecha de hoja, pero no la arranques enseguida. Los brotes florales, recogidos con el botón aún cerrado, están buenísimos preparados como brócoli, y llegan en el hueco del año en que casi nada más está listo.
Consejo. La helada mejora de verdad la col rizada. El frío convierte parte del almidón de la hoja en azúcar, así que la misma planta sabe más dulce en diciembre que en septiembre.