Cómo Cultivar Cebollino Que Vuelva Cada Año

Cómo cultivar cebollino

El cebollino es lo primero que plantaría si alguien empezara un bancal de hierbas desde cero. Vuelve solo cada primavera, aguanta el olvido y es de las poquísimas plantas del huerto a las que de verdad les gusta que las corten a fondo.

Eso último es donde casi todo el mundo se equivoca, y conviene aprenderlo pronto, porque una mata mal cortada se queda mal cortada el resto de la temporada.

Corta el tallo entero, no la punta

El instinto es acercarse con las tijeras y rebajar la mata por arriba, como si fuera un seto. Funciona una vez. Después te queda un montón de tallos romos que han perdido el punto de crecimiento, y el cebollino no rebrota desde un corte alto como hace una hierba ramificada.

El cebollino crece desde la base. Cada tallo es un tubo hueco que subió de la raíz y no se ramifica. Así que corta tallos enteros a ras de tierra y deja el resto en pie. Consigues tallos largos para cocinar y la mata los repone desde abajo con otros tiernos. Si ya se te ha endurecido, corta la mata entera a dos dedos del suelo y deja que empiece de nuevo. Se verá drástico una semana y estará mejor todo el verano.

La flor es una decisión de verdad

El cebollino saca flores moradas redondas a principios de verano y se comen muy bien, desmenuzadas en florecillas sobre una ensalada. Además saben suavemente a cebolla, lo que sorprende a mucha gente.

El problema es que el tallo que florece deja de dar hoja, y el propio tallo floral es fibroso de una forma que las hojas nunca son. Es un intercambio claro. Si quieres cebollino sobre todo para cocinar, corta los botones según aparecen y la mata seguirá produciendo meses. Si te gustan las flores, deja florecer una parte y sigue cortando el resto. También se resiembra con facilidad, algo encantador en un camino de grava y bastante menos en mitad de una hilera de lechugas.

Divide antes de que el centro se muera

La mata se ensancha cada año y va agotando la tierra de su propio centro. A los tres o cuatro años notas que por dentro clarea y se pone marrón mientras los bordes siguen bien. Esa es la señal para dividir, y es más fácil de lo que parece.

Saca la mata entera en primavera o a principios de otoño, déjala caer en el camino y sepárala a puñados. Cada puñado lleva raíz de sobra y sigue creciendo sin problema. Replanta uno donde estaba el original, regala los demás y echa al compost el centro cansado. Nunca he conseguido matar una división de cebollino por tratarla mal, y las he tratado bastante mal.

En maceta te exige más

El cebollino va bien en maceta, y por eso aparece en los tiestos de hierbas del supermercado. Pero una maceta se seca rápido y el cebollino tiene raíz superficial, así que una semana de calor puede achicharrar la mata entera mientras una plantada en tierra ni se entera.

Usa un tiesto más ancho que hondo, ponlo donde vayas a verlo y riega antes de que se marchite, no después. Una mata en maceta también se agota antes que una en tierra, así que cuenta con dividirla y renovar el sustrato cada dos primaveras en vez de cada cuatro.

Consejo. Corta el cebollino bajo, no por la punta. Despuntar deja una mata de tallos romos y duros que ya no se recuperan. Corta tallos enteros desde la base y lo que rebrota sale tierno.

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