Cómo Cultivar Berenjenas: Guía para Principiantes en 8 Pasos

Cómo cultivar berenjenas

La berenjena es un tomate que quiere más calor y tiene menos paciencia. Todo lo que ya sabes de cultivar tomates vale aquí, y luego el termómetro decide si funciona.

En un verano fresco al aire libre tendrás flores y ningún fruto. Bajo plástico, o contra una pared caliente en un buen año, la misma planta es sencilla.

Calor en los dos extremos de la temporada

La semilla no germina de forma fiable por debajo de unos veinte grados, y aun así va lenta. Un propagador con calor o la parte de arriba de la nevera marcan la diferencia entre una semana y un mes, y una plántula que tarda un mes ya ha perdido un tiempo que no recupera.

Siembra a finales de invierno, porque de la siembra al primer fruto hay un buen trecho. Después mantén las plantas jóvenes calientes y sin corrientes. Una noche fría en una ventana no mata una berenjena, pero la para, y una planta parada se enfurruña durante semanas.

Al aire libre necesitan el rincón más cálido y resguardado que tengas, a poder ser contra un muro orientado al sur que guarde calor de noche. En casi todos los climas frescos, un invernadero o un túnel convierten esto de una apuesta en una cosecha.

La maceta les va bien

La berenjena crece a gusto en un contenedor grande, cosa práctica porque una maceta se puede mover al sol y meter bajo techo una noche fría.

Sube de tamaño por etapas en vez de meter una planta pequeña directamente en una maceta grande, donde el sustrato sin raíces se queda mojado y se agría. Termina en algo de unos veinticinco centímetros de diámetro con buen drenaje.

Una vez que arrancan, trátalas exactamente como tomates: caña desde el principio, riego constante para que el sustrato no salte de seco a empapado, y abono líquido rico en potasio cada semana desde que abren las primeras flores. El abono de tomate es el adecuado. Un riego irregular provoca los mismos problemas que en el tomate, incluidas flores que caen sin cuajar.

Menos frutos, mejores frutos

Este es el paso que casi todo el mundo se salta. Una planta cuaja tan contenta una docena de frutos pequeños y luego no madura bien ninguno en una temporada corta.

Cuando hayan cuajado cuatro o cinco frutos, pellizca las flores siguientes. Da la sensación de estar desperdiciando y es la diferencia entre un puñado de frutos grandes y lustrosos y una planta llena de frutos pequeños. Despunta la guía a la vez para que la planta no se vaya en altura.

Vigila la araña roja bajo cubierta, que es la plaga que de verdad castiga a la berenjena en un invernadero seco. Se ve como un punteado pálido y fino en las hojas y telaraña en las axilas, y mojar el suelo para subir la humedad la frena más que cualquier tratamiento.

La recolección y por qué amargan

Recoge con la piel tirante y brillante y el fruto más pequeño que los de la tienda. Esa es toda la regla.

Una piel brillante significa que las semillas de dentro siguen tiernas. Según madura el fruto, la piel pierde el brillo, las semillas endurecen y oscurecen, y la carne se vuelve esponjosa y amarga. Las variedades modernas amargan mucho menos que las antiguas, así que si te ha salido una berenjena amarga casi siempre es porque se quedó de más en la planta y no por la variedad.

Corta con tijera dejando un trozo de rabo. No tires de ella, porque el cáliz es duro y te llevarás una rama por delante. Casi todas las variedades tienen pinchos pequeños en el cáliz, así que coge el fruto por debajo en vez de rodear la parte de arriba con la mano.

Consejo. Aprieta el fruto con el pulgar. Si la marca desaparece enseguida, está lista; si la marca se queda, se te ha pasado y la carne estará esponjosa y amarga.

Garden Planner Pro Free · iPhone, iPad & Android Get